En su libro Start with Why Simon Sinek argumenta que para que las personas y empresas se mantengan alineadas con sus objetivos deben comenzar por preguntarse el por qué lo hacen, para seguir con el el cómo y el qué solo cuando tengan el primero bien delimitado.

Hace unos años que se considera que toda empresa debe publicar cuáles son su misión y su visión. Dice Sinek, y lo comparto, que dichas argumentaciones pueden no ser más que palabras vacías si no se aclara primero el por qué se existe.

Aquí es cuando llego a nuestro propio porqué. ¿Por qué hace cinco años fundamos una agencia de servicios lingüísticos en lugar de cualquier otro negocio?¿Por qué quisimos ser un factor más en un sector muy competitivo y con márgenes de beneficio bastante reducidos? Porque se trataba de nuestro campo de especialización. El lugar donde aplicar conocimientos obtenidos durante años de experiencia. Para crear para nosotros mismos y para nuestros empleados un empleo donde ser realmente buenos. Aquí vienen el cómo y el qué. Prestamos servicios lingüísticos: traducción, interpretación, subtitulación. ¿Cómo? En la manera en que nos gustaría que una agencia como la nuestra lo hiciera si estuvieramos en el lugar del traductor por cuenta propia (respetando su trabajo, pagando tarifas justas a tiempo) o del cliente (asesorándole antes de realizar el encargo, potenciando sus textos para que logre el objetivo para el que han sido redactados).

Karin Blanco

Cofundadora